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Ciclo de Madurez en las Empresas

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Cómo madura una empresa

Por: Rodrigo Nasser; Director general de TOTVS México

 

Ciclo de Madurez en las Empresas: Info-seguridad.com

Ciclo de Madurez en las Empresas: Info-seguridad.com

Al igual que los seres humanos, todas las empresas del mundo a lo largo de sus vidas, pasan por diferentes etapas de madurez en su gestión. Evolucionan con el tiempo, aprenden de crisis por las cuales pasan, con alianzas bien o mal manejadas, con la expansión de sus negocios, con la creación de nuevos productos y/o servicios, con necesidades generadas por agentes externos hacia la organización y un sinnúmero de factores más.

La madurez no es algo homogéneo para todas las áreas de la empresa, puede -y normalmente es lo que sucede - presentar niveles diferentes por cada área o departamento de la organización. También se comporta de manera dinámica, es decir, un área que durante años tuvo un nivel de madurez estable debido a inversión por parte de la empresa, puede por diversos motivos regresar a niveles más bajos.

Los niveles de madurez son divididos en dos grupos: internos y externos. Los primeros representan un 90% del total de empresas y son representados por los niveles de Control y Productividad. Los externos son representados por los niveles de Relación y Colaboración.

Este fenómeno se presenta en empresas de todo tamaño, giro y tipo pero es muy visible en las Pymes. Debido a características tan especiales como: gestión familiar, fuerte velocidad de crecimiento, toma de decisiones y actividades basadas en personas y no en procesos, las Pymes revelan de manera muy clara los niveles de madurez.

En el primer nivel la palabra clave es CONTROL. La empresa busca controlar, centralizar e integrar la información y/o procesos que tiene en diferentes áreas. En las Pymes normalmente sucede cuando el tamaño y crecimiento de la empresa ya no permite que sea manejada por una sola persona. Algunos de los signos de esta etapa son: cuando el emprendedor (dueño) de la empresa ya no sabe los nombres de todos sus empleados, no sabe cuánto produce al día, cuánto tiene en inventarios, cuánto se cobró, cuánto se vendió. Estos datos son la base para el desarrollo y crecimiento sustentable de la empresa para los próximos años.

Tener toda esa información controlada y centralizada permite dar el próximo paso en el proceso de madurez: la PRODUCTIVIDAD. En esta etapa se busca analizar visiones y escenarios creados a partir de los resultados del ciclo anterior. De una manera genérica, y todavía sin ningún tipo de metodología y muchas veces, incluso, sin orientación hacia a una estrategia única de la empresa, sucede la transformación de datos en información. Son ejemplos claros de este ciclo informaciones como: ventas por cliente, cobros por clientes, unidades producidas por producto, rutas de entrega por grupo de cliente y/o producto, etcétera. El resultado de ese ciclo es la creación de una base histórica y analítica de la empresa, que ahora de manera organizada y a través de una metodología de gestión y seguimiento puede ser utilizada para generar nuevos planes de acción con el objetivo de expansión de la empresa, captura de nuevos clientes, lanzamiento de nuevos productos y/o servicios.

A partir de ese momento y con base en su plan general de acción, la empresa continúa al próximo nivel de madurez: RELACIÓN. En dicho nivel la empresa iniciará su interacción con agentes externos hacia la organización, clientes, proveedores, inversionistas, gobierno y asociaciones. Pero también lo hará –a diferencia de lo que venía haciendo- con un agente interno fundamental: los participantes o empleados de la empresa. Este nivel puede describirse mejor como la planeación, ejecución y seguimiento de los planes de acción referentes a cada uno de esos agentes. Son ejemplos de ello: programas de fidelidad de clientes, s de desarrollo de proveedores, s de retención de talentos y s de apalancamiento financiero, entre otros.

Finalmente, la correcta administración de los resultados y programas del ciclo anterior permite a las empresas evolucionar al siguiente ciclo: el de COLABORACIÓN. Mucho se habla de ese tema en el mercado pero poco se ve en términos concretos de ejecución y resultados. La principal causa de este fracaso se debe a que las empresas que se “aventuran” a proyectos de colaboración no han pasado (ya sea completamente o alguna área en específico) por los ciclos de madurez anteriores y por eso no tienen las bases necesarias para la correcta ejecución de un proyecto de colaboración.

La colaboración se puede definir como la integración entre agentes externos e internos hacia la organización, para la creación de valor en procesos, productos y resultados de todos los involucrados. En esa etapa la empresa funciona como el principal puente de conexión del entorno o red empresarial en el cual participa. Son ejemplos de ese ciclo la integración de la logística de toda cadena de suministro buscando reducción de gastos y mejoría de procesos, el desarrollo participativo con clientes de nuevos productos, la apertura de capital de la empresa en la bolsa mercantil de valores, etcétera.

En todos los ciclos de madurez y durante la evolución de una empresa por esos ciclos, será necesario, principalmente para una Pyme, atreverse a romper muchos paradigmas, contar con el apoyo de consultores y fundamentalmente usar diferentes herramientas de gestión y de tecnología.

¿Y su Pyme, en qué etapa se encuentra?

 

 

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